Blog del Plan de Conocimiento y conservación del Patrimonio - literario- Andaluz
21 de octubre de 2010
Preocupación. Caridad Leiva
En ese momento me di cuenta a lo que mi cabeza le estaba dando vueltas, y que por lo visto me preocupaba. Cuándo atendí su inquietud era que mirase un camaleón (ella como siempre con pena por los animales ) me decía ¡mamá está muy delgado¡¿Qué comerá? ¡Insectos hija¡ ¿Cuál? Anda Consuelo moscas y algunos más¡. Se quedó satisfecha y mientras quedó distraída con el animal, volví a lo que me preocupaba qué era?.Pues que al día siguiente tenía que terminar y entregar mi primer escrito en clase, hasta ese momento no sabía cómo lo seguiría, pero ví claro cómo se desarrollaría y terminaría¡ fue en décimas de segundos! Sabía que al fin sería entregado con razón de ser.
10 de octubre de 2010
LA VIDA. Victoria Segura
RECUERDOS DE MI NIÑEZ. Enrique Segura
No sé por qué razón se me quedó grabada aquella escena que no tenia nada de extraordinario. Era un día cualquiera. Como otros tantos, yo había salido con mi hija Consuelo, de ocho años, a dar un paseo por el campo.
Campo que hacia ya muchos años que no lo disfrutaba como en mi niñez desde que me fui a la capital. Yo soy de un pueblo típicamente manchego de cuyo nombre si me quiero acordar, Villanueva de la Fuente (C. Real).
En este paseo con mi hija por el recuerdo ella se quedo un poco asombrada al ver como un hombre iba montado sobre una plancha de madera tirada por un burro eso a mi hija le llamo mucho la atención preguntándome que hacia dicho hombre yo le conteste que el lugar se llamaba ERA y estaba TRILLANDO el trigo. Para mi no era nada de extraordinario pero para mi hija si. Yo me traslade sobre unos 40 años a mis recuerdos de mi infancia.
Espero que este mundo pueda seguir conservando estas tradiciones para que mi hija cuando sea adulta y vuelva al pueblo posiblemente con mis nietos les pueda contar lo mismo que yo le conté. Aunque la tecnología acabe con estas tradiciones por lo menos que sepamos cuidar el medio ambiente por el bien de la HUMANIDAD.
8 de octubre de 2010
LOS NIÑOS DE HOY. Susi Velazquez
Era un día cualquiera. Como otros tantos, yo había salido con mi hija Consuelo, de ocho años, a dar un paseo por el campo.
- Mira mamá como llevo los tenis, me ha metido en un charco y se me han despintado, los llevo de dos colores.
- No pasa nada Consuelo, los niños de hoy casi todos tenéis otro par en casa para cambiaros y de los de marca.
- Te voy a contar hija lo que me pasó con tu misma edad.
En mi colegio las monjas nos dijeron que íbamos a ir de excursión al campo y que teníamos que ir todas vestidas de blanco incluso los tenis. Tu abuela no tenía dinero y los tenis míos eran azules. Me dijo que no me preocupara que ella tenía la solución para ponerlos blancos. Los metió en polvo de gas, que era un producto que se usaba antiguamente como la lejía y se quedaron regular pero ella los pintó con kanfort.
Me quedaron muy bien y yo iba contentísima, pero a medida que pasaba el día no veas como terminaron, te lo puedes imaginar, a dos colores.
Mis amigas y yo no reíamos muchísimo y pasamos un día de campo inolvidable.
Bueno Consuelo que siempre te pase como a mí, que te sirva esto para darte cuenta de que a los niños de hoy no os falta de nada y recuerdes este paseo de las dos con mucha alegría que es lo más importante.
SE ME QUEDO GRABADA. Jose Valiente.
En un momento dado la sorprendo con una margarita, arrancando sus pétalos diciendo “Me caso o no me caso; con un viejo o con un muchacho.....”; En realidad no es el que sorprendido fuese yo ni era ella la sorprendida, porque no era la primera vez que nos vimos en aquellas circunstancias pero si se me quedó grabada dicha escena por la transcendencia que tuvo pasando el tiempo:
Mi niña Consuelo a sus ocho años había entrado de interna a recibir clases en un convento de Madres Carmelitas donde, como es sabido, las profesoras son religiosas y prestan mucha atención a sus alumnas con vistas, sobre todo, a “quedarse con ellas”, esto es a que un día formen parte totalmente de su comunidad, lo que nos parecía a nosotros los padres bastante bien y al efecto tenían con nosotros muchas reuniones y nos informan con todo detalle de los progresos de la niñas según sus intenciones y cada vez se mostraban más satisfechas . . . . . pero, marchando así las cosas ocurre el desencanto para las monjas que con mucho pesar nos comunican que nuestra niña no sirve para un convento. Sino que muy bien para una buena y honesta ama de casa y nos aconsejan que le encontremos un buen cristiano con quien formar una familia modelo, porque es lo que tanto nosotras como ustedes merecen. Después de mucha meditación es lo que lo que podemos aconsejarles. Ultimamente es la impresión que nos han dado cuando “espiábamos” su labor de jardinería que le teníamos encomendado: se pasaba el santo día con las margaritas y entonando romances amorosos., ,,, Y así fue como encontramos a un Don Juan Tenorio, ni tan Don Juan ni tan Tenorio como el célebre para nuestra novicia.
UN DIA CUALQUIERA. Soraya Soriano
ERA ELLA. Manuela Gutierrez
Volvimos a casa sobre las ocho. Al rato llegó Andrea, mi hija de quince años. Al darme un beso sentí el olor de la hierba.Me di la vuelta y de esta forma pude ver sus ropas.Aunque antes de verlas ya lo intuía. Sin lugar a dudas, era ella.
El misterio del amor. Mercedes Doello
Era un día cualquiera como otros tantos, yo había salido con mi hija Consuelo de ocho años a dar un paseo por el campo.Nos
encantaba pasear y coger flores y setas.Consuelo iba agarrada de mi mano,de vez en cuando me miraba,hablaba con los ojos,
desde la muerte de su madre,no había vuelto ha articular palabra alguna;al mirarme,todavía podía observar aquella tristeza en
sus.
Éstabamos cogiendo setas cuando de pronto escuchamos unos ladridos a lo lejos, sin darle la menor importancia seguí cogien_
do setas, pero al levantar la mirada no ví a mi hija,había desaparecido.Comenzé a llamarla deseperado: ¡Consuelo,Consuelo!,
pero el silencio era lo único que allí reinaba,un silencio aterrador que se apoderó de aquel campo.
Comenzé a buscarla sin dejar de llamarla,sin respuesta alguna...
Estaba anocheciendo cuando de pronto volví a escuchar ladridos y corrí en aquella dirección.Cuando me iba acercando,los
ladridos se hacían cada vez más fuerte.
De repente apareció un pequeño animal peludo,no paraba de saltar hacia mi,mientras yo susurraba:ahora no,estoy buscando a
mi pequeña.Pero el animal no dejaba de insistir, como si quisiera decirme algo y le seguí,de pronto, entre la penumbra del
atardecer pude ver un pequeño cuerpo desvanecido en el suelo,era mi niña.Grité:¡Consuelo!;ella al oír mi voz empezó a
reaccionar temblaba y estaba asustada,de pronto me dí cuenta que se había perdido al perseguir a aquel perrito y no supo
encontrar el camino de vuelta.
La miré y a pesar del miedo en sus ojos había un reflejo de alegría.Aquel bendito animal no paraba de lamerla y saltar a su
alrededor,de pronto Consuelo me miró y sin esperármelo,como si aquello fuera un milagro,de sus labios comenzaron a salir
unas palabras que por mucho que yo no quisiera,no podré decir que no;palabras que devolvieron la alegría que siempre tuvo...
Papá,¿nos lo podemos quedar?.
UN DIA DE RECUERDOS. Elena Jarque
Toda la pradera estaba anunciando la primavera, era precioso ver todas las flores abierta, margaritas, amapolas, el verde de la yerbas era espectacular y el aroma inconfundible de primavera.
Había unos Chios jugando alrededor de una pequeña charca, con ranas y sapos, aquella escena me hizo recordar mi niñez. En el campo de mi abuelo, mis primos y yo alrededor de un tollo, que era como lo llamábamos, de pronto me vi en el agua con las ranas.
Mi primo que era un manojo de nervios, me empujo y se reían al verme salir todo empapado. Salio corriendo por el campo que estaba lleno de árboles frutales, escondiéndose para que no lo cojan
-Papá, ¿y no tedio miedo de las ranas?
_Claro que si, por eso lloraba pero luego cuando vi. que no tenia ninguna encima se me paso y corríamos detrás de el.
Lo pasábamos bien, corriendo entre los árboles y tarándonos por los cerros de arena, montando columpios en las ramas de los árboles.
_Cuéntame mas cosas papá
Consuelo estaba entusiasmada con mis travesuras de niño, y no paraba de preguntar cosas, me hizo añorar aquella niñez sin maldad, sin tanta televisión y tantos videos juegos que hacen que los niños jueguen siempre solos.
El árbol y el toro. Luis Rincón.
Por eso, el ver a los ganaderos corriendo a los toros por el sitio acostumbrado he dicho antes que era una escena que no tenia nada de sorprendente para nosotros. Claro que eso fue a primera vista, cuando me fije mas detenidamente vi que ocurría algo extraordinario. Uno de los toros había saltado limpiamente la alambrada y embestido a un matrimonio que viajaba a lomos de un mulo, marido y mujer cayeron al suelo y, mientras el astado se ensañaba con el mulo, ellos corrieron hacia un árbol, a pesar de que eran de una edad mas que mediana, treparon hasta las ramas mas altas con una facilidad pasmosa.
Cuando ocurrieron los hechos la escena tuvo que ser dramática pero cuando nosotros llegamos y nos fijamos bien, a mi me resultó mas bien cómica. Aquellas dos personas subidas al árbol pidiendo socorro y el toro mirando hacia arriba desafiante, parecía cosa de cine o del tebeo. Al cabo de un rato llegaron tres caballistas, mientras dos de ellos se llevaban al animal, el otro ayudó al matrimonio a bajar del árbol lo cual hicieron sanos y salvos aparte de algunas magulladuras,. Seguro que nunca olvidaran ese día.
EL Puerto 21-9-10
El primer trabajo del curso.
El principio dice asi:
"No sé porque razón se me quedó grabada aquella escena que no tenia nada de extraordinaria. Era un dia cualquiera. Como otros tantos, yo había salido con mi hija Consuelo, de ocho años, a dar un paseo por el campo."
Les puse una limitación de un folio y a continuación cuelgo algunos de los relatos elaborados. Las ideas, la ortografía y la sintaxis pertenecen a sus creador@s.