Mi
casa en el bosque y frente al mar, un bosque poblado de arboles donde avistaban
miles de ellos, mi casa un paraíso de vegetación
todo verde por la presencia del agua, sus playas vírgenes todavía sin tocar por
la mano del hombre ,parecía aquel lugar el paraíso escuchando sin cesar el
romper de las olas en sus abruptas rocas, un remanso de paz donde poder vivir
sin escuchar el ruido incesante de los motores de la civilización, arboles por
doquier castaños, robles ,nogal, encina, olmo, eucalipto
,apartado de todo y ahí fue donde puse
mi casa por más señas de piedra, rodeada por esta maravillosa isla
paradisiaca donde poder bañarte sin peligro y caminar por estos campos e licios
de la naturaleza, con todos los dones de la civilización pero con la paz y el sosiego
que, esta casa me daba empecé a escribir
sobre arboles de los que allí habitaban todo sobre ellos pero
no sé porque de pronto, me encontraba
tan bien que decidí salir a pasear por los frondosos árboles de esta tierra mística, rodeada de belleza
por todos lados Por cierto no he dicho mi nombre (Gabriel) Salgo de casa para dar un paseo,
por esta inmensidad que tengo por bosque, paseaba por los Grandes árboles y de
pronto escucho un ruido, (quien será) me pregunte cuando a lo legos veo una
figura, que creó de persona al llegar veo que no es tal, no es una persona
sino una pareja de elfos con otra de duende, mi sorpresa va en aumento pues
quien me iba ami decir, que en aquellos bosque tendría a estas personita, en la
cual yo no creo pero lo que veía me decía lo contrario, quise alargar la mano
para cogerlo pero se metieron de pronto en la tierra y por mucho que busque, no los encontré, desde
aquel día no deje de ir,
los busque y volví a buscar pero
no los encontraba, me aburrí creyendo que era todo lo imaginable menos
verdad. Seguí en mi casa leyendo, me aburría como las ostra y de nuevo
volví a salir y me encuentro rodeado de aquellas personitas, aun paso de mi
casa quise hablar pero ellos no me dejaron,
yo no me asuste pero (si) estaba poco nervioso, les decía a aquellas personitas
donde me lleváis pero sin hablar me tiraban del brazo y de pronto vi, una casa
igual que la mía pero diminuta para seres como ellos, donde me en pujaban para
que me acercara y tuve que tumbarme, para poder ver lo que ellos querían que
viese, en el suelo más bien en la hierba, estaba tirada una joven como yo de
alta, pero tenía un chocón dado y no podía le ventarse, en tonces la cogí en
brazos y la lleve a casa donde estuve cuidándole hasta que se puso bien, cuando
estuvo repuesta quería marchar con sus seres diminutos pero no podía (Gabriel)
le dijo, tuno eres diminuta no puedes
entrar en sus casas como es que está con ellos,
me perdí de mis padres hace muchos años, siempre he vivido con ellos,
son mi familia no conozco a otra ellos han cuidado de mi siempre y yo de ellos,
para que nadie los pudieran ver ni cogerlos y que le hagan daño, tu lo has visto
porque caí en un pozo y dijo (Gabriel) como te han podido sacar, llevan muchos
día intentando sacarme por fin lo
hicieron pero sus medicinas
aunque muy buenas, ne se citaba mas por eso al verte fueron ati por cierto me
llamo (Cintia yo Gabriel)para que pudieras ayudarme, pero ahora ya tengo que
volver con ellos pues estoy restablecida, siempre estaremos endeuda contigo si
alguna vez necesita de nosotros toma, dándole un silbato para que lo llamase si
lo necesitara, saliendo fuera donde lo esperaban sus amigos se despidieron con
un fuerte abrazo y de sa parecieron,
allí quedo (Gabriel) sin saber lo que avía ocurrido era verdad o fruto de su
imaginación, pero que lo ocurrido en el campo le sirvió para creer un poquito más en el ser humano, aun que esas personas eran diminutas no todo era maldad ,
engaño y su superchería, abrió la puerta de su casa, y decidió ponerse a
escribir, nadie creería lo que él vivió
pero que tenía que escribirlo, aunque fuera como cuento y así la novela de
(Gabriel) dio comienzo en aquel remanso de paz donde conoció a sus amigos los
pequeñines fin
Blog del Plan de Conocimiento y conservación del Patrimonio - literario- Andaluz
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19 de marzo de 2014
El dedo. Isabel López- Cepero
El doctor alejo murió asesinado.
Indudable mente murió estrangulado. Nadie
Había entrado en la casa,
indudablemente nadie, y aunque el doctor dormía con
El balcón abierto, por
higiene, era tan alto su piso que no era
de suponer que por
Allí hubiese entrado el asesino.
La policía no encontraba la pista
de aquel
crimen, y ya iba a abandonar el
asunto,
Cuando la esposa y la criada del muerto acudieron des pavorida,
a la jefatura,
Saltando de lo alto de un armario había caído sobre la mesa, las había
mirado
Las había visto y después había huido por la habitación, una mano
solitaria y
Viva, como una araña, allí la habían dejado en cerrada con llave en el
cuarto.
Llena de terror, acudió la
policía y el juez, era su deber, trabajo les costo
Cazar la mano, pero la
cazaron y todos le agarraron un dedo, porque era
Vigorosa como si en ella radicase junta toda la fuerza de un hombre fuerte.
¿Qué hacer con ella ¿Qué luz iba arrojar sobre el suceso ¿Cómo sentenciarla
¿De quién era aquel dedo , nadie
sabía de quien era ,
pero debía de ser de alguien,
Porque sino a que fin, matar, porque,
por algo seria y estas preguntas
y otras se hacia el
Jefe de policía, pero de pronto
recordó, un hecho ocurrido bastante tiempo atrás recordó
Aquella mano que le faltaba un dedo, como fue, y quiso
recordar que a aquella mano
Le faltaba un dedo, y que ese dedo nunca se encontró, y he aquí porque el dedo, mato al doctor Alejo porque teniendo su mano a la cual
estrujo, machaco y tiro en la basura
Sin el dedo que faltaba, se vengó
de el cortándole el cuello,
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