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29 de noviembre de 2010

EL TRATO- Carmen García




Doña Braulia no era una ancianita achacosa, muy al contrario, desenvuelta, ágil para su edad y con ganas de aprender y disfrutar de todo lo que la vida le ponía a su alcance
.El trato al que había llegado cuando Adela la salvó la vida arrancándola de debajo del vertiginoso y macizo patinete de madera y acero, donde cabalgaba el intrépido Jimmy consistía en que el adolescente tendría que vivir con ella una aventura.
Cuando Adela, agarrando por la oreja al saco de hormonas en explosión que era su adolescente hijo, le comunicó que tendría que apechugar con D. Braulia y correr una aventura con ella, A Jimmy solo le quedó maquinar la aventura más perversa y arriesgada.
-Doña Braulia,¿ sabe usted lo que es el Parktour?- dijo Jimmy girado su visera hacía la nuca.
-Nene, aquí donde me ves, soy campeona de salto de obstáculos Senior. +
-¿ Y que es eso de Senior +)
-Pues que + viejo no se puede ser. Anda, súbete los pantalones y deja de enseñar los calzoncillos.
-Señora, el Parktour, es peligroso hay que correr por la ciudad en línea recta es una mezcla de break dance, gimnasia deportiva, acrobacia y artes marciales.
-¡Andando!, dijo Doña Braulia dando un pescozón a Jimmy.
Salieron a la calle y el muchacho mirando con resquemor a D .Braulía le preparó un circuito endiablado.
No salía de su asombro
Para la anciana no había obstáculo, rampa, muro, abismo. Parecía endemoniada.
Cuando el día daba a su fin Jimmy estaba cansado, avergonzado y vencido por aquel carcamal.
Doña Braulia, sonriendo se despidió de él dándole un pellizco en el cachete.
Para Jimmy esta despedida fue la gota que colma el vaso.
Su boca se torció en una sonrisa aviesa y como un loco corrió a buscar su patinete.

21 de octubre de 2010

LA ANCIANA DEL BASTON -Carmen García Pérez

La anciana Doña Braulia apoyada en su bastón, se presentó en la casa de la mujer que le
había salvado la vida.
Sus muchos años y achaques le daban un aspecto lastimero.
-No vengo a darle las gracias por haberme salvado dijo la anciana.
Laura estupefacta miro a la señora y niega con la cabeza.
-Perdón pero no se de que me habla.
-Por supuesto que sí, usted con un gran empujón me retiró de la calzada y evito que un borracho al volante de un coche, acabara con mi vida .Eso hizo cambiar mi destino.
-Señora, le repito que jamás la he visto en mi vida.
-Es usted una entremetida, me ha alargado la agonía que padezco me ha prolongado esta vida que aborrezco La deseo a usted una agonía como la mía.
Noche cerrada, asustada, sudorosa Laura despierta con el corazón acelerado.. Comprende que aquella escena no era real y suspira aliviada.
Suena el despertador, Laura salta de la cama y todavía angustiada se viste y sale apresuradamente hacía su trabajo.
Va a cruzar la calle, cuando aterrorizada, ve un coche que descontrolado se dirige hacía una anciana con un bastón que cruza la calle.
Laura ya empezada a correr hacía ella cuando bruscamente para y se gira hacía el lado contrario sin volver la cabeza.
Un ruido ensordecedor y las voces de horror de otros transeúntes llegan hasta ella.

NO MALTRATES AL GATO –Carmen García

El joven Ernesto empuñando una pistola se presentó en casa del hombre que le había Arruinado la vida.
Le había visto salir y rompiendo un cristal del ventanuco del sótano se introdujo con la pretensión de esperarle hasta que volviera y así terminar lo que le había llevado hasta allí.
La altura desde la ventana hasta el suelo era considerable y fueron varias las vueltas que dio por el suelo hasta ir a parar sobre unas bolas peludas que le recibieron de muy mal humor.
Arañado, dolorido y malhumorado, Ernesto la emprendió a patadas con aquellos animalejos que se había interpuesto en su camino.
Más tarde, acurrucado en el primer piso desde donde podía contemplar todo el vestíbulo, temblando de frío y miedo, rodeado de sombras, pudo contemplar los ojos de los gatos a los que había maltratado, terriblemente brillantes, vigilantes y malignos.
Ernesto, con la pistola preparada, se desplazó hacía la escalera con la intención de disparar a aquellos diablos.
Le estaban volviendo loco, ya no recordaba para que estaba allí, solo quería que le dejaran en paz, que no le miraran, terminar con el pánico que le embargaba.
Ofuscado, con la mano en el gatillo,, puso el pie en el primer escalón, no le dio tiempo a nada más, sombras oscuras de ojos malvados se le enredaron entre las piernas y su cuerpo descendió en piruetas patéticas hasta caer en el vestíbulo ya cadáver como un muñeco roto.

LINDO GATITO –Carmen García Pérez

El joven Ernesto empuñando una pistola se presentó en casa del hombre que le había Arruinado la vida.
Accedió através de un ventanuco del sótano y no sopeso la gran altura hasta el suelo.
Cayó sobre unas bolas peludas que le recibieron de muy mal humor. Al momento fue acechado por estas pelusas infernales con ojos malvados que proferían terribles maullidos y se enredaban entre sus piernas-
Arañado, y dolorido, preso del pavor que sentía en la oscuridad del sótano corrió buscando una salida.
Ciego de terror sacó la pistola y descargó todo el cargador sobre aquellas horrendas criaturas.
Inexperto con las armas, una de las balas reboto y fue a darle justo en la cadera.
Cuando el hombre al que buscaba llegó., quedo perplejo al ver a un joven desangrado en el vestíbulo de su casa y sus gato encima de él lamiéndole cariñosamente.