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26 de noviembre de 2010

El Gran sorprendido. Lourdes Granados


El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presento en casa del hombre que le había arruinado.

-Va a pagar usted por todo lo que me ha hecho.

- Si muchacho, hágalo, me hace un favor.

Sorprendido y desconcertado, sin dejar de mirarlo no comprendía nada púes D. José era arrogante y orgulloso. De repente se abrió una puerta de una sala. Sorpresa todavía más grande se llevo, pues ya no había en la casa un D. José si no dos. Y pensó: cuando digo yo que lo malo abunda. Pero más raro fue cuando él segundo me animó a disparar, que le quitaría un gran peso de encima, que es lo que era su hermano para él. Y como lo último que yo quería hacer era una favor a esta persona, pues salí por la puerta igual que había entrado.

21 de octubre de 2010

MAL PERDEDOR. Jose Valiente

El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado:
No, no no voy a matarlo Don Braulio: Mire qué herramienta más mona me he comprado. ¿No se ha enterado que ya tengo licencia para el uso de arma corta?.
Pues no. No me había enterado de que había ascendido de categoría social. Claro desde que eres concejal se entiende. Pero tú sí sabias que me ocupo de la venta de armas y otros objetos que subastan en Juzgados y Comisarias que estoy autorizado para su comercio y que es mi medio de vida. Vamos que podías haberme comprado el arma con la que tanto presumes. De todas formas, al parecer a partir de ahora, tendré que llamarte Don Ernesto y tratarte de Señoría. En consecuencia te autorizo a que me apees el “Don” y me tutees.
¡Hombre no pensé que te sentaría tan mal que mi humilde persona progresara algo!.
Pues sí que me ha sentado mal tu proceder, hasta el punto de no saber si despedirme con el consabido “tan amigo como siempre”.

TAL Y CÓMO TE SOÑÉ. Susi Velazquez

“ El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado:

¿ No me esperaba Cardenal?. Como puede intuir vengo a preguntarle de nuevo. ¿ Quienes son mis padres?. Y esta vez creo que obtendré una respuesta rápida.

El Cardenal como siempre trató de calmarlo. Pero Ernesto gritó. “ Esta vez no me marcho sin respuesta.”

El Cardenal abrió un cajón del que sacó un sobre y una fotografía y se la entregó.

Ernesto comprobó con lagrimas como la mujer de la fotografía era la que siempre veía en sus sueños.

Y dijo con voz apagada. “ Por siempre estarás a mi lado madre”

NO MALTRATES AL GATO –Carmen García

El joven Ernesto empuñando una pistola se presentó en casa del hombre que le había Arruinado la vida.
Le había visto salir y rompiendo un cristal del ventanuco del sótano se introdujo con la pretensión de esperarle hasta que volviera y así terminar lo que le había llevado hasta allí.
La altura desde la ventana hasta el suelo era considerable y fueron varias las vueltas que dio por el suelo hasta ir a parar sobre unas bolas peludas que le recibieron de muy mal humor.
Arañado, dolorido y malhumorado, Ernesto la emprendió a patadas con aquellos animalejos que se había interpuesto en su camino.
Más tarde, acurrucado en el primer piso desde donde podía contemplar todo el vestíbulo, temblando de frío y miedo, rodeado de sombras, pudo contemplar los ojos de los gatos a los que había maltratado, terriblemente brillantes, vigilantes y malignos.
Ernesto, con la pistola preparada, se desplazó hacía la escalera con la intención de disparar a aquellos diablos.
Le estaban volviendo loco, ya no recordaba para que estaba allí, solo quería que le dejaran en paz, que no le miraran, terminar con el pánico que le embargaba.
Ofuscado, con la mano en el gatillo,, puso el pie en el primer escalón, no le dio tiempo a nada más, sombras oscuras de ojos malvados se le enredaron entre las piernas y su cuerpo descendió en piruetas patéticas hasta caer en el vestíbulo ya cadáver como un muñeco roto.

LINDO GATITO –Carmen García Pérez

El joven Ernesto empuñando una pistola se presentó en casa del hombre que le había Arruinado la vida.
Accedió através de un ventanuco del sótano y no sopeso la gran altura hasta el suelo.
Cayó sobre unas bolas peludas que le recibieron de muy mal humor. Al momento fue acechado por estas pelusas infernales con ojos malvados que proferían terribles maullidos y se enredaban entre sus piernas-
Arañado, y dolorido, preso del pavor que sentía en la oscuridad del sótano corrió buscando una salida.
Ciego de terror sacó la pistola y descargó todo el cargador sobre aquellas horrendas criaturas.
Inexperto con las armas, una de las balas reboto y fue a darle justo en la cadera.
Cuando el hombre al que buscaba llegó., quedo perplejo al ver a un joven desangrado en el vestíbulo de su casa y sus gato encima de él lamiéndole cariñosamente.

La pluma del joven Ernesto. Margari Ferrer.

El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado:
-Vengo a entregarle mi arma, después de todo es lo único que me queda. Sé que ha considerado que dejándola en mi poder voy a quitarme la vida, pero... pensándomelo muy bien ¿porqué no lo hace usted mismo?
Ya veo, no tiene agallas suficientes y esta no es la pluma que utiliza para dar su estocada.
¡Ah! Que eso lo hacen sus sirvientes, que usted no se mancha las manos, claro, ¡Perdóneme Señor Rodríguez! ¡No faltaría más!
Me esta mirando el traje ¿verdad? Sí negro riguroso. Me pareció lo más oportuno después de encargarme de su familia.
Como acostumbra usted, otro ha hecho el trabajo sucio. Y no se preocupe, también e dejado las suficientes pistas y motivos para que lo culpen; así que me marcho.
En pocos minutos vendrá la policía, ¡mire! ya oigo las sirenas.
Con mi arma en su poder ya esta todo resuelto. ¡Hasta siempre señor Rodríguez! ¡Enhorabuena! Acaba de matar a su esposa e hijo.

Y serenamente, el joven Ernesto, dio media vuelta y se marchó.

EL PROFESIONAL DEL ENGAÑO. Enrique Segura

“El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado:”-.
Don Pepone le propongo una idea para compensarme que Vd. Me arruino y no utilizar esta pistola ni contra Vd. Ni contra mí. Mi idea es que con su ayuda podamos fingir mi muerte para poder cobrar el seguro con lo cual no me compensaría no totalmente de mi ruina pero con Vd. Y algunos amigos más suyos posiblemente me ayudarían a tener de nuevo mi patrimonio igual que antes. Don Pepone asintió con la cabeza con la idea y se llevo a cabo con el y algunos amigos mas de Don Pepone.
Al final tanto va el cántaro a la fuente que ¿?.

El arma Caridad Leiva

¨El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado:¨ Don Francisco…el cual le dijo- te voy a decir una cosa ¿te la imaginas?- ¡no¡ ni por asomo- ¡no quiero que veas más a mi hija¡- me lo arrebata todo¡ hasta lo más importante en mi vida! -esa es mi idea si te dejo sin la herencia de tu padre a ver cómo remontas tu vida para ser merecedor de mi preciado tesoro. Suena un disparo¡ ¡pann- ah ah ah¡.

UN MOMENTO DESESPERADO. Elena Jarque

El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presento en casa del hombre que le había arruinado: Llamo a la puerta, abrió la sirvienta, le pegó un empujón, cerró y apuntándola le dijo:

_Llévame donde esta don Braulio. La sirvienta empezó a temblar lo llevo hacia su despacho, cuando don Braulio le vio se puso de pie y dijo:

_no vallas a cometer una locura, todo tiene un arreglo. _Ernesto empujo ala sirvienta hacia donde estaba él. Y le apunto insultándolo y pidiéndole cuenta. _Don Braulio le dijo. _Podemos llegar a un acuerdo si quieres._Cuando la puerta se abrió, apareció la mujer y su hijo pequeño.

Ernesto se quedo mirándolo fijamente, acordándose de su familia y pensando que iba a ser de ellos, bajo la pistola y cayéndoles las lagrimas salio de la casa.

CCAMBIO DE PLANES Manuela Gutiérrez

El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado. La puerta estaba abierta.Gente por todos lados.Le comunicaron que el hombre había muerto durante la noche. Y una descarga de ira recorrió el cuerpo del joven Ernesto. Sin dudarlo abrió la boca y se introdujo el arma.

Segunda Propuesta de trabajo

De un maravilloso por hiperbreve y sorprendente relato de Miguel Garrido titulado "El profesional del suicidio" , tras trabajar en la dicvision entre inicio, trama y final, les propuse a mis alumnas que dado el siguiente principio....

"El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado."

...elaboraran la trama y el final. Para finalizar debían dotarlo de un nuevo título.

COMENZAR DE NUEVO. Victoria Segura

El joven Ernesto, empuñando una pistola, se presentó en casa del hombre que le había arruinado.
Diciéndole, don Francisco ya no arruinara a nadie más le voy a matar, en ese momento apareció un niño detrás del hombre diciéndole: por favor no mate a mi padre, no mate a mi padre y empezó a llorar. Ernesto ante esta escena se conmovió. Don Francisco que asta entonces había estado callado se dirigió a Ernesto: siento lo que te pasó te aseguro que cuando lo hice no tenia otra opción , a mi me presionaron para que lo hiciera aunque yo no estaba de acuerdo, no te puedo devolver todo lo que perdiste pero si quieres te puedo ayudar a poner otra empresa es todo lo que te puedo decir, Ernesto quería olvidar todo lo que había pasado y estaba dispuesto ha empezar de nuevo confiando en lo que le había dicho el .